31 ago 2011

Declaración de intenciones.


Tu música. Tu (no) ropa adecuada. Tu chispa azulada. Tu misticismo impertinente. Tu sonrisa a la nada. Las comparaciones y equiparaciones de tu boca. Tu incomparable noción de ciertas cosas. El perfil único de tu figura y tu sombra. La penumbra que, a veces, nos sobra.
Los equilibrios y desequilibrios que te rozan, te acarician, te tocan. Las delicias de tu tacto.
Los puzzles sin cartón. Las miradas que provocan.
La suavidad de tus extremos, zonas neutrales y frentes; que incitan, amable y sigilosamente, a invitarte a entrar sin importar cuantas veces llames (o no) a esta puerta.
Tu conjunto despiadado.


“Mi peligro, mi peligro constante”


¿Y qué más pasa en agosto?

16 ago 2011

¿Lógica informal?

Rebecca.


Y ella un día se prometió por enésima vez que no lloraría por...
Pero, resulta que las "enésimas veces" tienen un efecto secundario, una especie de ilusión adversa, directamente proporcional a las ganas de luchar a capa y espada, entre el silencio cortante y la pared, contra ese deseo implacablemente reversible de cerrarle las puertas a las astillas, los aguijones, las tachuelas, el fuego, las almas perdidas, los restos, las moscas, las cenizas… La repetición al infinito, el valor de la verdad. De auto promesas cuyas partidas indican que nacieron para recordarnos que somos, entre otras cosas, debilidad cubierta de piel, de lobo o de cordero, o de Caperucita Roja y asustada, de Lilith con extensas tentaciones y serpiente, de ella, de ti, de mí.


El hábito no hace al monje. Las lágrimas no hacen al débil.

14 ago 2011

Galicia-España

Recuerdos un tanto prestados, un tanto regalados, un tanto míos, un tanto suyos; de ellos.










Oportunidades.


Lo quisimos y lo vivimos diferente.

1 ago 2011

¿Y qué más pasa en agosto?

Quiso querer a sus pies. Y esos ojos no tuvieron otra opción más que la de dejarse observar.

Aquel paisaje le sentaba tan bien que tratar de no grabar y fijar esa imagen era como luchar en contra de nuestras propias pasiones.